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La ultima noche III La última noche (III)La ultima noche III by ~Roomecale
Y la escena podría haber terminado de forma romántica, quizá erótica, de no ser por el carácter de cada uno.
Tras unos instantes manteniendo la mano de la chica entre las suyas, Sam se levantó, le dio las buenas noches, y se fue a acostar al sofá. Bianca no sabía si sentirse aliviada, o decepcionada y triste. Lo que sí le preocupaba era el dolor que, horas antes, había sentido en la espalda, a la altura de los homoplatos y alcanzándole hasta las costillas, y que aún persistía. No tenía ninguna herida, ni tampoco recordaba que nada le hubiese ca&


La ultima noche II La última noche (II)La ultima noche II by ~Roomecale
Samuel giró en redondo. Atravesó la puerta y recorrió de nuevo el pasillo. Al fin encontró a Bianca al otro lado, tras el escenario, contemplando con tranquilidad cómo el fuego se propagaba.
Él la cogió del brazo y trató de dirigirse hacia la puerta trasera, mas las columnas que formaban el gran escenario empezaron a ceder y parte del techo caía por todos lados. Bianca trataba de seguirle el paso, pero la carrera le resultaba demasiado esfuerzo.
- ¡No puedo... ir más rápido! - trató de gritar la joven.
- ¡Inténtalo! - replicó Sam.
La


La ultima noche I La última noche (I)La ultima noche I by ~Roomecale
- ¿Estás bien?
Bianca alzó los ojos y respondió a su interlocutor con una sonrisa. El parque estaba lleno de gente, abarrotado. Sólo era la sensación agobiante de estar rodeado de una marabunta humana. Sólo eso, dijo.
Sam hizo una mueca de preocupación, pero siguió abriéndose paso entre la multitud. La muchacha lo siguió con dificultad, casi pegada a su espalda, agarrándose a su chaqueta.
Los teloneros habían terminado su actuación y a penas faltaba una hora para el grupo principal. Tras pararse de nuevo, ya a pocos metros de los asientos, Bianc


Licantropo LicántropoLicantropo by ~Roomecale
A Adam le dio la impresión de que algo se movía entre los arbustos. Se acercó y vio un abrigo sobre las ramas; era blanco, y olía a perfume. Un perfume que le recordaba a alguien.
Entre los árboles situados detrás de los arbustos, la luz de la luna se colaba entre las ramas, y Adam pudo vislumbrar que algo se movía entre ellas.
Rodeó el pequeño bosquecillo, hasta encontrarse en medio de un claro entre un grupo de frondosos árboles que separaban la zona del estanque de la del camino. Y ahí, entre los árboles, lo vio.
Era un hermoso perro; una raza de esas de las ni